Quiero volver a vivir a sangre fría

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Quiero volver a vivir a sangre fría

Category : Relatos

Quiero volver a escribir líneas de tinta en un cuaderno, tener tu sonrisa a un centímetro de mi cara, y tus piernas mezcladas con las mías, entre palabras de cualquier asunto irrelevante envueltas en caricias y rodeadas de abrazos.

 

Quiero sentir de nuevo tu aliento en mi cuello, tu espalda en mis labios. Que nos amanezca por sorpresa, y que no importe.

 

Quiero, a tu lado, escribir de otra cosa que no seas tú, en lugar de hacerlo sobre ti en tu ausencia.

 

Quemaría todo lo escrito desde que te colgué el teléfono la última vez por volver al momento en que te dije que no vinieras y, en su lugar, decirte sí.

 

Quiero volver a ese lugar, descolgar el teléfono, escuchar tu voz, y que vayas conmigo.

 

Graciela Bárbulo

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Relatos Graciela Bárbulo

Nostalgia in crescendo

Si en algún momento, de esos insignificantes, en tu corazón se cuela el recuerdo de nosotros, por favor, detente.

Yo estaré esperando, anhelante, un descarrilamiento de tus pensamientos cotidianos, para que bajes, durante unos instantes, al andén donde el tiempo no existe, y una vez más me mires a los ojos, me sonrías, me aprietes fuerte contra tu pecho envolviéndome en tus brazos, y me susurres, “no pasa nada, amor, yo estoy contigo”. Y después me abraces por la espalda, lentamente, sin tiempo, y pronuncies una vez más en mi oído, “sólo a ti te lo he dicho: te quiero”, para volver a sentir que el mundo se eriza en mi piel y todo, todo es perfecto.

Vuelve a por mí, una vez más. Te necesito amar con el amor de dos sin objetivo, sin respuesta. Sólo miradas, piel, labios y serenidad. Y tiempo, mucho tiempo.

Ven urgentemente, amor, que estoy muy sola.

 

Graciela Bárbulo


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Esa delgada línea entre el sufrimiento y el placer

Category : Relatos

—Hola.

Esa voz con cadencia de humo de cigarro fluyendo entre unos labios carnosos, que reflejaba una sonrisa y un proyecto en penumbras, tan recordada, tantas veces ansiada desde su primera sonrisa, y desesperadamente buscada tras el primer beso infinito… Era él, la explosión de vida y la propuesta de muerte en aquellas notas roncas.

No contestó. Entregó silencio. Sabía con quién se estaba comunicando. La razón no cabía entre ellos. Todo se creaba sin molde, salvaje, sádico, arrebatador.

—¿Me has echado de menos?

Era Rodrigo, sin duda. Podía ver su cara pronunciando aquellas palabras. No había forma de escapar, porque no era un juego. Él era verdad, su propia verdad expresada francamente.

—Por supuesto. Ya lo sabes —contestó Ángela, sin tener tan siquiera el impulso de preguntar si él también la había añorado.

—¿Quieres dormir conmigo esta noche? — La primera vez que Rodrigo le hizo esa pregunta, ella se sintió en la necesidad de ofenderse, y así lo expresó. Esta vez su corazón dio un vuelco.

— Sí.

—De acuerdo, llevo la cena. Voy para allá.

Colgaron. El corazón parecía querer salir del pecho de Ángela. Rápidamente se arrancó de encima la ropa y abrió el grifo. Tardaría algo más de media hora en llegar, y tenía que llenar el tiempo con algo que no fuera dar vueltas por la casa de manera desesperada, así que se metió bajo el chorro de la ducha y dejó que el agua caliente fuera, poco a poco, relajando su alma.

 

Graciela Bárbulo


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Mi sonrisa

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Category : Poesía

He vuelto
como se vuelve un día,

sin más.

Porque algo en mí ha vuelto
y me ha traído.
Porque no me fui del todo.

Aquí estoy, atraída
como imán,
sin haberlo intuido.

Me descubro de nuevo
en el pasado
pisando suelo nuevo
con un sabor adulto,
ahora dulce.

Avanzo de puntillas,
recordando,
viéndome desde lejos, desde ahora,
como si mi película caduca
fuera de nuevo interpretada
con perdones,

pasándonos por alto los pecados,
rendidos ante la lucha
de la fe.

Sonriendo.

 

Graciela Bárbulo