Conversación entre yo y Yo

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Conversación entre yo y Yo

—En realidad nunca he nacido a este mundo, y esto es una enorme obra de imaginación conjunta.

» Lo sé. Lo percibo. Pero, ¿cómo puedo colocar mi conciencia en la percepción de la obra sin estar dentro? ¿Cómo puedo aislarme de las sensaciones de los sentidos?

» ¿Cómo puedo dejar de ser víctima y volver a mi origen? Y, si esta representación está creada por mí, ¿cómo puedo reconfigurarla?

 

—En este momento, eres parte de un conjunto. Esta mente desde la que percibes es una identificación con un yo, de manera que te ves envuelta en otros yoes. Entonces, tienes que vivir con relación a tus conceptos de los otros, y de la creación misma.

» Para salir tienes que romper el puzle entero. Date cuenta de que todo lo que percibes que te sucede en el mundo está relacionado con los otros.

» Lo primero es el lugar que ocupas. Elige ocupar otro lugar. Elígelo desde la sensación de la vivencia que deseas representar para ti.

» El lugar en el que estás ahora (tus situaciones, experiencias, entorno…) vienen como respuesta a tus conceptos de los otros y del mundo mismo. Cambia esos conceptos.

» ¿Algo te confronta con otro yo? Abandona el conflicto que representa el otro en ti. El otro no es más que el muro que eriges para darte cabezazos. Permite que caiga. No hay un otro en contraposición, solo en referencia a su propio yo.

» ¿Algo te confronta con el mundo? ¿Cómo puede ser eso, si el mundo que percibes está configurado con tu criterio de él? ¿Te das cuenta? No, el mundo no es hostil en sí mismo. El mundo en el que vives, tu ambiente y las posibilidades que parece ofrecerte, representan tu capacidad para darte el derecho de expresarte a lo grande. Todos los recursos que necesitas para vivir feliz aquí ya los tienes. Vienen de lo increado. Vienen de tu potencial, que es total. Sin embargo, te colocas en una situación de carencia, y automáticamente se generan las circunstancias que te convierten en víctima.

» Créate a ti misma como quieras, pero si no te confrontas verás que todo es posible, que todo está bien, que no hay enemigos ni hostilidad, que el mundo te acoge y es una fuente de posibilidades. Es tu concepto de yo lo que hay que corregir, recuerda. Y el yo se representa respecto de cada otro yo, y respecto del ámbito en el que desarrollar las experiencias.

» Siente el total en ti. Siente por encima de lo que tus sentidos perciben. Olvida la apariencia. La magia existe, y lo «imposible» puede suceder en un instante. Una vez sucedido, la mente acoplará una justificación para no percibir la fisura de lo ilógico en la lógica que creéis vivir.

» Tú, que creas tu realidad, no eres quien la padece. Eres quien la crea y observa. Y luego la siente.

» Olvídate de lo que parece ser y permite expresarse a Lo que Es. En poco tiempo lo tendrás delante, materializado.


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Sobre lo que se percibe como «problema»

Eso es problema porque tú lo envuelves en argumentos que lo definen como problema. Yo no veo problema; no existe eso para mí. Al igual que no existió nunca lo que consideras éxito. El éxito lo fue porque envolviste una circunstancia con argumentos que lo definieron como tal.

Envuelve eso con argumentos de éxito, y en lugar de problema será un éxito. Convierte en disfrute tu proyecto de que se represente como éxito, haz que sea el comienzo de un gran éxito. Eres el dios de todo tu mundo: crea circunstancias que lo conviertan en éxito.

Eso está ahí, en esa apariencia de problema, por error, como reflejo de información no divina, no correcta. Corrige esa información sobre la base de que no es tuya, porque no es de dios. Déjala ir y rodea la circunstancia de éxitos que evidencien que eres dios, y que las cosas no están limitadas a lo que se cree: las cosas escapan de estructuras mentales y condicionamientos. Ve más allá de estos, rompe la mente estructurada y define tu mundo desde todas las posibilidades a tu disposición, porque tú eres quien las crea.

Eres libre por encima de lo estructurado. Elimina conceptos, memorias, y crea tu mundo.

Eres Dios. Lo fuiste para crearlo; sé para borrarlo.

 


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Donde el error no existe

Category : Poesía

Vente a vivir conmigo,
donde el error no existe
y la ilusión del mundo es
una carcajada.

Vente a reír conmigo,
a depurar los sueños
y sanar la mirada.


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Nada perdido

Quiero sacar tu esperanza de estas letras;
tu alegría, incluso,
si las lees.

Te digo: yo morí.
Y es cierto, varias veces.
Aún ahora estoy muerta
pero sé,
       tal vez porque tengo perspectiva
            ¡al fin!,
que nada importa.

Nada se pierde porque nada hubo.
Solo estuviste tú.
Y, mírate, ¿no estás ahora?

Si algo acabó, nunca empezó.
Por lo tanto, y ya que solo estás tú,
pareció ser un sueño.

Mírate de nuevo, estás aquí.
Y lo que eras es poder,
y los elementos fluctúan entre la paz
y la ilusión.

Estás aquí, libre, disponible.
Tienes la esencia y tienes el sueño.

Y parece que un mundo reclama tu presencia.
Pero, ¡ojo!, tuyos son tus pensamientos,
y estos son imágenes
de las cuales están compuestos los momentos
del mundo
que es tu vida.

Nada perdido.
Lo que nunca nació, siempre existe.

Sobre ello, tu voluntad ante los ojos.
Vístela de confianza, de esperanza
y vive la realidad que brota de tus anhelos,
para que nazca.

Disfruta, porque cuando parezca morir
se estará, simplemente, desintegrando
en su esencia,
      que es La Esencia,
       lo que Eres
       eternamente.

            Sin fin.


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Conversaciones entre el sabio y el loco – 5 –

O no hay nada afuera o yo soy afuera

—¿Cómo puedes decir que no hay nada ahí afuera?
Mira, mira todo esto, las colinas, los ríos, las montañas,
la gente, los problemas…

—¿Afuera? ¿Eso está afuera?

—Claro, ahí, delante de mis ojos.

—Pero tú no terminas en tus ojos.

—Yo soy mi cuerpo, y me comunico con lo de fuera a
través de mis sentidos.

—Tú eres lo que ves. Crees que todo ello está afuera
porque crees que tú eres el que ve, nada más; pero
tú también eres lo visto.

—Entonces…, ¿qué soy yo, sino este cuerpo que observa
y siente?

—Este cuerpo es la mirilla por la que percibes lo que
realmente eres. Y eres todo eso que observas y sientes.
Eres el que observa y siente, y eres el observar y el sentir.

 

(Todos somos sabios)

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La pastilla azul

Category : Relatos

El mundo iba levantando las persianas al mismo día que él no quería vivir.

Aquella noche no se había tomado la pastilla azul.

Sabía que era un mago,
no un loco.

Sabía que era un genio,
no un esquizofrénico.

Pero la madrugada de aquella noche insomne el mundo había vuelto a ser absurdo, y los horarios se habían esfumado de su cabeza.

Con la persiana bajada,
apagué mis alarmas y quedé, también, sin tiempos.

Le abracé y le dije:

Yo soy el mundo. Vive conmigo este día,
que yo sé de tu verdad y también tengo magia
.

Aquella mañana vivimos la noche más loca
impregnados de magia
azul
            celeste.


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Realidades y sus narradores

La Realidad tiene un narrador omnisciente en primera persona (todo es ‘yo’).

La vida tiene un narrador interno protagonista en primera persona. Y otro. Y otro, y otro y otro…

Cada uno de ellos llama «realidad» a su perspectiva narrativa personal.


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Tienes tu sueño a un sueño de ti

Es muy fácil.  Recuerda. Acuérdate de cuando sabías que tu vida aún no estaba hecha y te sentías libre para imaginar cómo sería. Ahora puedes actuar igual. Tu vida siempre está en evolución. No te vas a quedar aquí-ahora siempre. Entonces, ¿a dónde te quieres dirigir?

Elige dónde y dirígete allí cuando vayas a tu mente. Vive eso ya. Y no te sientas culpable, tienes el derecho y la capacidad. Tienes el poder.

Eso es el arte de la vida. Crėala.

Sueña. Sueña. Vive tu sueño y tu sueño acabara viviéndote.

Mete tu sueño en ti. El saldrá al mundo y te meterá a ti en él.

Pero sé feliz haciéndolo. Disfrútalo. Como antes. No está más lejos ni es más difícil que entonces.

Tienes tu sueño a un sueño de ti.

(Ver Pin)

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No vivas en tu mente

No vivas en tu mente.
Ella te abastecerá de recursos que sirven únicamente a ella.
Te dará sensaciones, deseos, objetivos, anhelos, inquietudes…
para que los alimentes y le des sentido
a ella.

Te llenará también de orgullos, miedos, resquemor, odio, y dividirá en dos el mundo.

Pero tú no eres nada de todo ello.

Obsévala desde fuera.

No entres en tu mente.
Y si entras, no eches el cerrojo
porque un día, harto de sentir el vacío que es,
tendrás urgencia por salir
y volver a tu esencia,
a casa,
olvidando para siempre que aquel lugar nunca existió.

Graciela Bárbulo

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El Problema

El problema no está en tu vida, ni en tu cuerpo.

El problema está en tu mente.

Elévate a una Mente Superior que perciba esa mente inferior refugiando el problema,

y elimínalo.

Graciela Bárbulo