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Libera tu subconsciente de artefactos inservibles

La mente es el peaje que el Ser paga para representarse en este plano.
Cuando el Ser se proyecta en este plano, lo hace a través de nuestra mente. Y en la mente tenemos todo tipo de conceptos que el Ser tiene que arrastrar hacia la manifestación.

De tal forma, cuando en tu vida sucedan cosas indeseables, echa un vistazo a los trastos que tienes allí metidos, mira a ver cuánta basura has dejado que se colocara allí, qué creencias del entorno, de la sociedad has permitido que vivan allí, y elimínalas. Si no hubiera en tu mente ningún concepto, ninguna creencia, tu vida sería un fluir de paz, felicidad, amor, armonía… Pero todo esto, que es la naturaleza de tu Ser, se tiene que impregnar de los artefactos que hay en tu mente subconsciente, para fluir desde la dimensión en la que todo ello es realidad hasta el plano de tu vida.

Tu subconsciente es un recipiente; está lleno de «cosas». No son tuyas, han sido inyectadas. Sácalas. Todo lo que hay en tu subconsciente tendrá que representarse en tu realidad. Sácalo, es así de simple. ¿Cómo? Si tu realidad está conformada de todo ello, entonces no hay, por definición, una realidad determinada, por lo tanto, ¡tú la creas! Si ahora estás creando tu realidad con todo eso, por deducción es posible retirarlo y dejar libre el espacio o llenarlo con ideas magníficas de éxito, salud, amor, armonía. Así de simple es. Retira los trastos inservibles y mete cosas bellas. Busca la imagen ideal de tu mundo y olvídate de cómo llegar a él. Tan solo haz esto: amuéblalo con la imagen sostenida de tu concepto de perfección, impregnada de emoción. El constante fluir del Ser dejará de arrastrar lo que hasta ahora ha estado arrastrando, porque ya no estará ahí, y comenzará a arrastrar hacia tu realidad toda la belleza que le has colocado para impregnar su fluir, su naturaleza, con ello.

Recuerda. Tu subconsciente es la vidriera por la que pasa la Luz del Ser. Cuando la Luz del Ser que Eres llegue, desde la dimensión a la que pertenece (a la que perteneces), hasta tu mundo, proyectará el color de la vidriera a través de la cual pasó.

Todo es modificable en tu mundo. Nada impone que tenga que ser así, por más que sea lo que siempre has estado viendo. Lo has estado viendo porque hay un consenso inconsciente de las mentes para darle credibilidad, amparado en que «siempre es de esa manera». Pero tú puedes desmarcarte de ello y crear tu propia realidad individual, basada en tu criterio sin contaminar por el colectivo. El colectivo no es más verdad, solo se hace más fuerte porque se retroalimenta fortaleciéndose al ver en el otro, y en el otro, ayer y anteayer siempre lo mismo. Pero, ahora que ya lo sabes, tú eres libre de permitir que esto forme parte de tu mente, o salga dejando tu mente limpia y a disposición del Ser, o vacía, o «amueblada» con la información que desees ver proyectada en tu mundo, para tu uso y beneficio.

No hay, en el mundo, una ley que sea, por defecto, La Ley de este Mundo, porque este mundo no es una realidad en sí mismo, sino una proyección de realidades individuales. Tu mundo es como tu mente dicte. Si tú no actúas conscientemente, a voluntad, se proyectará en él todo lo que ya está en el colectivo, lo que te dictó tu educación, y con lo que te bombardea constantemente lo que vibra en el entorno. Pero todo ello forma parte de tu realidad tan solo si tú lo permites.

La mente es un recipiente y un canal. Aloja «cosas» que arrastra consigo la Luz del Ser que Eres. Elige conscientemente qué cosas deben ser estas.

Vacía tu mente de trastos viejos, ajenos, sucios, y permítete amueblarla a tu antojo. Vive feliz tu vida. Es tuya. Eres libre, eres el Ser que Eres, perfecto, feliz, vacío. Completo.


La mañana del Mañana

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Categoría: Relatos

Paco volvió a casa, inmerso en la monumental tajada de Nochevieja, dispuesto a escribir una lista de propósitos para Año Nuevo. Dando tumbos, buscó donde anotar las acciones destinadas a cambiar su vida. El primer día del año sería su renacer.

Despertó aturdido, se lavó la cara y, al alzar la vista, vio en el espejo un garabato escrito con el delineador de la última novia que le había abandonado. Entrecerrando los ojos acertó a leer la única entrada de la lista: «comprar folios».

En ese momento, el radio-despertador entonó: Jai Guru Deva. Om.
Nothing’s gonna change my world…


Si se acabó el sendero de tus sueños

Ya lo he tenido todo,
todo lo que he añorado en mi camino
por este estrecho mundo.
No me queda más sueño que viajar
lejos de donde el cuerpo aún palpita.

Tal vez tú ya viviste, como yo,
lo que tu sueño creaba día tras día.

¿Y luego qué?
¿Qué pasa cuando acaba el recorrido?

El camino termina y sigues vivo,
lleno de oxígeno, observando los restos
que las huellas dejaron
a tu paso.

Si despiertas, si avanzas hacia donde no hay contraste,
la gente te rehuirá, se mofarán de ti y te harán el vacío.
No te importe. Detrás de ello no hay nada,
solo miedo al temblor de unos cimientos
sostenidos en humo.

He visto amigos irse de mi lado,
cazados por las garras de un destino
invisible, impredecible, despiadado .
Yo no pude hacer nada, se escaparon del mundo
con la agenda repleta de proyectos
y mi mensaje en espera de respuesta.

Cuando acabe el camino
y la hostilidad se alce ante tu huida,
aguanta el tirón; todos somos dioses.
Cada núcleo es el núcleo de lo eterno.
Cada otro es un yo. Hay un relevo
pendiente en una esquina para ellos.

Nunca fui más feliz que ahora que miro
lo que pareció ser y nunca ha sido,
y lo que somos todos.

Si sabes de qué hablo,
si se acabó el sendero de tus sueños,
disfruta,
no sientas desengaño, baila conmigo.
Esta vida está llena de regalos.

Vivir no es un estado pasajero.
La vida es inherente a la existencia.
Y la existencia es la vida que trasciende
la vida,
la muerte,
el sueño de avanzar y el fin del vuelo.

Pero yo quiero
morir antes de irme
porque quiero
nacer antes del fin
del destino marcado en el tablero.


Descubrir el significado de las cosas negativas en la vida para liberarse de ellas

No consideres esa cosa (persona, circunstancia) un problema. Considéralo el pasillo hacia la solución de una situación previa que era necesario cambiar.

¿De donde surge esa cosa? ¿Qué tipo de conflicto interno estabas teniendo cuando apareció?

Una vez que hayas identificado la situación previa, averigua cuál es la situación ideal a la que te puede dirigir.

¿Hacia dónde te puede llevar? ¿Qué regalo te puede dar?

Estudia, no de qué te priva, sino lo que te permite esa cosa.

Desde el momento en que lo tengas, mantén siempre en tu mente lo que esa cosa realmente significa.

Con esta práctica, el sufrimiento que te ocasionaba cesará.