Te equivocaste, amigo

Te equivocaste, amigo

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Categoría: Poesía

Creíste que la soledad
era piel bañada por la gélida
noche
en un cuerpo ardiente.

Entonces, buscaste otra piel
cálida
que posar sobre la tuya.

Y tu alma quedó gélida.

 

Te equivocaste, amigo.
La soledad está dentro,
en las entrañas.
Y es el ardor del alma lo que clama la piel
que, también gélida,
sea atraída a la tuya,
para encender la llama de dos almas,
que se hagan una,

y la soledad muera
            bañada por la cálida noche.

 

Graciela Bárbulo


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