La noche no insomne

La noche no insomne

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Categoría: Relatos

Aquella noche abstracta era mentirosa, y él lo sabía. Prometía ser triste, pero algo dentro de sí, algo no conocido hasta entonces, supo que la noche mentía, y entonces él también sintió esa certeza. Algo iba a ocurrir; no era claro ni qué ni cuándo, pero daría un giro a lo que intuía unos minutos antes, cuando la soledad le abrumaba y el insomnio le guiñaba un ojo, terco, sádico.

Tendría que hacerse amigo del insomnio, así que él también le hizo un guiño, e incluso le agradeció su voluntad de hacerle compañía. Respiró profundamente y se dejó llevar.

Y sucedió. Una sensación de felicidad fue abordándole lentamente, y al tiempo había llenado su cuerpo, y luego su existencia. No consistía en nada en concreto. Únicamente estaba allí, y él supo que siempre había estado en aquellas noches que amenazaban ser terribles y contra las que tanto había intentado luchar.

Así que esa era la clave: dejarse llevar, dejarse sentir, dejar de ser de sí mismo y pertenecer… ¡Pertenecer!

Henchido de regocijo, notó cómo el insomnio que le había guiñado un ojo juguetón se dejó vencer y cerró el otro también, y quedó sólo, completo de sí mismo y, sabiéndose a salvo, se adentró, suavemente, en el sueño más dulce y amable que jamás había conocido.

 

Graciela Bárbulo


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